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jueves, 24 de octubre de 2024

EMemoria, 19ReinaBlanca, VIIIO Martínez

Memoria

DVídeo, 19Reina Blanca, VIIIO Martínez

Finalmente, presentamos el relato literario que hemos creado de forma audiovisual. 

Se trata de un corto, cuyos personajes están creados al estilo de Pixar, Disney y animados mediante una aplicación de Inteligencia Artificial llamada Pika

Los personajes han sido diseñados con ayuda de la IA de Microsoft, con instrucciones muy precisas de como debían ser cada uno de los personajes. 


Las imágenes que tenemos a continuación son un link directo al video (hacer clic sobre las imágenes). 


CRelato, 19Reina Blanca, VIIIO Martínez

Un buen día, una lechuza se adentró en el mundo mágico de Narnia buscando a la Reina Blanca. Llegó hasta su posada y dejó caer de su pico una carta que decía: 

Querida Reina Blanca,

necesitamos que acudas con urgencia a Hogwarts, el colegio de magia y hechicería, están sucediendo cosas inimaginables unos años atrás, vienen tiempos oscuros y necesitamos reunir a los mejores magos y brujas de todos los tiempos y mundos.

Atentamente,

Minerva McGonagall.


En cuanto la Reina Blanca leyó la carta, se apresuró y salió de Narnia volando en su carro tirado por osos blancos hacia Hogwarts. 


Llegó dos días más tarde y allí se encontró a un gran número de magos y brujas reunidos en el Gran Comedor, entre ellos podía distinguir a la Reina Malvada, Maléfica, la Reina de la Muerte y a Morgana. 


Minerva les explicó a todos los presentes la situación actual y es que, la Bruja de Oeste, había creado un ejército y habían destruido El País de las Maravillas y ahora iban de camino a las tierras de Oz, para hacer lo mismo con ellas.  


  • Reina Minerva; ¡Hay que detenerlos! 

  • McGonagall; En efecto, señorita Ravenna. Debemos coger camino hacia las tierras de Oz y parar la destrucción de los mundos mágicos. 


En cuanto sonaron estas palabras, dragones, alfombras voladoras y escobas aparecieron por las ventanas para colocarse al lado de sus dueñas y comenzar el viaje. 

 

La Reina Blanca, que iba montada en el dragón de Maléfica, pensó en cómo podrían detener al ejército de la Bruja del Oeste. 


  • Morgana; ¿Crees que habrá alguien conocido dentro del ejército? 

  • Reina Blanca; Seguro. 


En ese mismo momento, varios Mortífagos aparecieron e intentaron atacar a Hagrid que iba subido en su moto, así que, Maléfica, lanzando destellos verdes, consiguió despistarlos.    


Un día después llegaron a Oz y, con mucho sigilo, se adentraron por el camino de baldosas amarillas. 

En el camino, había algo que llamó la atención de todos, unas flores se movían y se escuchaban llantos. Al mismo tiempo, los magos y brujas desenfundaron su varita. 


  • McGonagall; (Gritando) ¡Salga de ahí! 

  • El león cobarde; (saliendo de entre las plantas levantando las patas) No me hagáis daño, por favor. Soy el León Cobarde y vivo aquí, en Oz, pero hace unos días llegó un grupo de personas que quieren destruirlo y… ¡Dan mucho miedo!

  • Reina Blanca; Tranquilízate León, vamos a buscarlos. 


Así, el León Cobarde se unió al ejército de Minerva junto al Hombre de Hojalata y el Espantapájaros. A lo lejos se podían ver nubes negras que destruyen todo a su paso y, ahí, estaba la Bruja del Oeste junto a su ejército formado por Mortífagos, Sauron y Madre Gothel. 


  • Bruja del Oeste; Rendiros y uniros a nosotros. 

  • McGonagall; ¿Cuáles son tus planes? 

  • Madre Gothel; (entre risas) Destruir todos los mundos mágicos para crear uno que sea el más poderoso. 

  • Sauron; (apuntando con su mazo a los contrarios)Y… lo vamos a conseguir. 

  • McGonagall; (desarmando a Sauron) ¡Expelliarmus! 


Esto lo único que hizo fue enfadar al ejército de la Bruja del Oeste y comenzaron a lanzar hechizos. 

Poco a poco los Mortífagos desaparecieron, ya que, no le obedecen a la Bruja del Oeste, sino al Que No Debe Ser Nombrado.

Sauron y la Bruja del Oeste se quedaron solos porque, Madre Gothel, aunque es bien mala, no sabe hacer magia.


La Reina Blanca, junto a Maléfica y la Reina de la Muerte, convocaron un hechizo que hizo de piedra a la Bruja del Oeste. Mientras que, Minerva y la Reina Ravenna mandaron a Sauron a la prisión de Azkabán. 


Después de la batalla, se dirigieron al País de las Maravillas para arreglar todo lo ocasionado. Después de conseguirlo, el Sombrerero Loco en agradecimiento, les invitó a todos a tomar el té.


BDatos Bibliométricos y Nexos, 19Reina Blanca, VIIIOMartínez

Esta constelación tiene como punto de partida el personaje femenino principal de las Crónicas de Narnia, específicamente la Reina Blanca, también conocida como la Bruja Blanca. A partir de la figura de la Reina Blanca, se han establecido vínculos con otras películas, cuentos, poemas y características, que exploran temáticas similares, así como con cuentos de carácter popular y tradicional que comparten elementos narrativos o simbólicos comunes. Además, estas conexiones no se limitan únicamente a las historias escritas o visuales, sino que también se han extendido al ámbito musical, a través de canciones que evocan mundos paralelos o que abordan temáticas relacionadas con la fantasía y el poder de los personajes mágicos.


En conjunto, todas estas características seleccionadas, crean un entramado que no solo define a la Reina Blanca como un personaje individual, sino que también la posiciona dentro de un panorama más amplio de figuras literarias y culturales. Esta constelación de conexiones permite, además, una comparación con otros personajes que, al igual que la Reina Blanca, presentan cualidades mágicas o desempeñan roles significativos en sus respectivos universos ficticios. 


En primer lugar, podemos vincular a la Reina Blanca con el concepto de "hechicera poderosa", representado por personajes icónicos como Maléfica, la Reina Malvada o la Reina de la Muerte. Estas figuras encarnan el arquetipo de la villana dominante en historias fantásticas, destacadas por su gran presencia, su capacidad para manipular y engañar, y su control sobre los acontecimientos que van desarrollándose a lo largo del transcurso de la historia. 


Posteriormente, podemos vincular a la Reina Blanca con un tipo de liderazgo autoritario, en el que no existe otra forma de gobernar que no sea a través de un control absoluto y un autoritarismo implacable. Este estilo de mando no deja espacio para la disidencia o la compasión, ya que todo su poder se basa en la dominación total de su entorno. Un paralelismo claro se encuentra en el personaje de Daenerys Targaryen de  Juego de Tronos, quien, en su afán por restaurar su poder y controlar su reino, adopta un enfoque igualmente autoritario, utilizando su fuerza y sus dragones como instrumentos de imposición. Al igual que la Reina Blanca, Daenerys encarna una figura que, movida por sus ambiciones, opta por una forma de liderazgo que no admite cuestionamientos ni oposiciones.


Además de su control autoritario, la Reina Blanca también se caracteriza por su habilidad manipuladora, cruel y despiadada, una cualidad que comparte con otros villanos icónicos como Sauron de El Señor de los Anillos y Madre Gothel de Enredados. Sauron, aunque poderoso, utiliza la manipulación y el engaño para corromper a aquellos que desea controlar, tal como lo hace con los anillos de poder. De forma similar, Madre Gothel, en Enredados, manipula emocionalmente a Rapunzel para mantener su control sobre ella, utilizando el miedo y la mentira como herramientas de dominio. Al igual que ellos, la Reina Blanca emplea el engaño, especialmente con Edmund, para lograr sus fines, combinando su liderazgo autoritario con la manipulación psicológica para ejercer su poder. 


Otras características comunes que presenciamos en otro personaje son las siguientes: majestuosa y atractiva. Estos adjetivos son comunes tanto en la Reina Blanca como en la reina Ravenna, de la película de Blancanieves y la leyenda del cazador.


En primer lugar, ambas reinas representan el poder y la ambición. La Reina Blanca busca un equilibrio y una restauración en su mundo, reflejando una lucha interna con su propia frialdad emocional. Por otro lado, la Reina Ravenna es impulsada por la envidia y el deseo de poder absoluto, utilizando la manipulación y la traición para mantener su belleza y dominio.


Además, ambas reinas encarnan la dualidad de la vulnerabilidad y la fortaleza. La Reina Blanca, a pesar de su poder, muestra momentos de vulnerabilidad en su búsqueda de conexión y redención. En contraste, la Reina Ravenna, aunque parece invulnerable gracias a su magia, es profundamente insegura y dependiente de su espejo mágico, que le recuerda constantemente su necesidad de ser la más bella y poderosa.


Finalmente, tanto la Reina Blanca como la Reina Ravenna utilizan su entorno para reflejar su estado emocional y su control sobre los demás. La Reina Blanca envuelve a Narnia en un invierno sin vida, simbolizando su opresión, mientras que la Reina Ravenna utiliza su castillo oscuro y sombrío para manifestar su dominio y el miedo que infunde en quienes la rodean. Aunque sus historias y contextos son diferentes, la Reina Blanca y la Reina Ravenna comparten temas de poder, vulnerabilidad y el impacto de sus emociones en el mundo que las rodea, lo que las convierte en personajes fascinantes y complejos.


La Reina Blanca también se presenta en un mundo paralelo, al igual que ocurre en muchas otras historias donde la realidad se expande a través de universos alternativos. Ejemplos de esto incluyen Harry Potter, donde los magos viven en un mundo oculto paralelo al nuestro; El Mago de Oz, donde Dorothy viaja a la tierra mágica de Oz; El Señor de los Anillos, que nos presenta la Tierra Media como un universo separado; Matrix, donde la realidad virtual es una dimensión alternativa; Alicia en el País de las Maravillas, donde Alicia cae por una madriguera a un mundo lleno de criaturas fantásticas y leyes físicas extrañas; y La historia interminable, donde Bastian entra en el reino de Fantasía a través de un libro mágico, interactuando con personajes y modificando los eventos de ese mundo paralelo.


En todas estas obras, el concepto de universos paralelos o mundos ocultos permite a los personajes explorar la dualidad entre lo ordinario y lo extraordinario, enfrentarse a pruebas que no experimentaría en su mundo “real” y, en última instancia, regresar transformados a su propia realidad. Estos mundos alternativos representan, a menudo, los deseos, miedos y fantasías de los protagonistas, convirtiéndose en espacios para la aventura y el autodescubrimiento.

Al igual que en estas historias, la Reina Blanca utiliza ese entorno paralelo para ejercer su control y poder, consolidando su figura de villana en un reino fantástico apartado de la realidad común. Estos mundos paralelos no solo permiten la exploración de lo fantástico, sino también del conflicto entre el bien y el mal, donde personajes como la Reina Blanca o Sauron imponen su dominio sobre universos fuera del alcance de lo ordinario.


La canción “Winter” de Tori Amos y la Reina Blanca de Narnia comparten varios elementos temáticos que los vinculan, a pesar de sus diferencias. Ambos evocan el invierno como un símbolo central de frío, desolación y estancamiento. En “Winter”, el invierno refleja un estado emocional de vacío, soledad o tristeza, mientras que en el caso de la Reina Blanca, el invierno es un medio de opresión, manteniendo a Narnia en una parálisis física y emocional. En ambos, el frío simboliza una falta de vida y crecimiento. En Narnia, el invierno perpetuo impide el cambio de estaciones, lo que refleja estancamiento, un tema también presente en la canción, donde la vida parece haberse detenido en un ciclo emocional oscuro. Además, el invierno, tanto en la canción como en la figura de la Reina Blanca, representa aislamiento, separando a los individuos de la calidez humana o el amor. La melancolía juega un papel poderoso, dominando la mente y el corazón de los personajes, creando desesperanza. Sin embargo, ambos escenarios insinúan la posibilidad de transformación. En “Winter”, el frío puede ser el preludio de un cambio o curación, mientras que en Narnia, el fin del invierno eterno marca la llegada de la primavera y la esperanza, personificada por Aslan. En resumen, tanto “Winter” como la Reina Blanca utilizan el invierno como un símbolo de sufrimiento, pero también como un momento de transición que puede dar paso a la renovación y la esperanza.


El poema “El sol de invierno” de Antonio Machado y el personaje de la Reina Blanca en Las Crónicas de Narnia comparten un simbolismo profundo basado en el frío y la sensación de vacío. En el poema, el sol, aunque brilla, no proporciona calor, lo que crea una atmósfera de tristeza y soledad. Este contraste entre luz y calor es clave, ya que sugiere una presencia que carece de vida y calidez, una metáfora del vacío emocional que deja el invierno. Este mismo concepto se manifiesta en el mundo de Narnia bajo el dominio de la Reina Blanca, donde un invierno eterno y sin esperanza envuelve el reino. Aunque hay luz, no hay calor ni vida en su helado reinado. Tanto en el poema como en Narnia, el frío simboliza una impotencia frente al desolador control del invierno, donde la Reina Blanca utiliza el frío no solo como una herramienta física de opresión, sino también como un reflejo emocional de su poder, deteniendo el tiempo y cualquier posibilidad de vida o crecimiento.


El sol en el poema de Machado refleja la impotencia ante el frío, de la misma manera que la Reina Blanca congela Narnia en un estado perpetuo de parálisis emocional y física. Este estancamiento es central en ambas obras: en el poema, la impotencia ante el sol que no calienta crea una sensación de desesperanza y soledad, mientras que en Narnia, la Reina Blanca impone un invierno que simboliza el control tiránico, donde todo está congelado en una realidad inmutable, sin espacio para la esperanza. Tanto en la poesía como en la narrativa de C.S. Lewis, el frío es más que un fenómeno natural; es un símbolo de opresión que impide cualquier posibilidad de cambio o renovación, manteniendo a los personajes en un estado de desesperanza y estancamiento.


En términos visuales, podemos relacionar el poder de la Reina Blanca con obras como “La Bruja” de John William Waterhouse, una pintura que representa a una hechicera poderosa y misteriosa, similar a la Reina Blanca de Narnia. Al igual que la Bruja Blanca, la figura de Waterhouse usa la magia para manipular su entorno, proyectando una fuerte independencia y control sobre quienes la rodean. Ambas figuras, rodeadas de misterio y envueltas en un ambiente de soledad, manipulan su mundo con un poder frío y distante. Tanto la hechicera de Waterhouse como la Reina Blanca representan un tipo de poder femenino oscuro, que controla y subyuga a su entorno, reflejando en sus acciones la desconexión emocional que las caracteriza.


Otra obra que se relaciona con la Reina Blanca es “La Reina de las Nieves” de Edmund Dulac. En esta pintura, Dulac presenta una figura etérea que encarna el invierno, un reflejo directo del reinado helado de la Reina Blanca en Narnia. La Reina de las Nieves de Dulac gobierna un reino helado, al igual que la Bruja Blanca impone un invierno eterno en Narnia. La frialdad que transmiten ambas figuras sugiere una desconexión emocional y una falta de empatía, características centrales de sus personalidades. Ambas son bellas y poderosas, pero su belleza es distante, cargada de una fría autoridad que asfixia la vida a su alrededor. Estas reinas representan no solo el invierno físico, sino también una ausencia de calor emocional que impide el crecimiento y la esperanza en los mundos que controlan.


El mundo helado de Narnia, impuesto por la Reina Blanca, está intrínsecamente vinculado a su personaje y personalidad. En El león, la bruja y el armario, la Bruja Blanca ha condenado a Narnia a un invierno eterno, una representación física de su poder tiránico y cruel. Esta inmovilidad climática simboliza el estancamiento en el que se encuentra el reino bajo su control. El frío y la nieve no son solo elementos climáticos, sino una extensión de su naturaleza: despiadada, calculadora y carente de compasión. La ausencia de calor y la falta de vida en Narnia son un reflejo directo de la falta de empatía y de la desconexión emocional de la Reina Blanca. Utiliza el invierno no solo para dominar físicamente el reino, sino también para congelar las emociones, las relaciones y la esperanza de los seres vivos que habitan Narnia.


Como personaje femenino, la Reina Blanca encarna el arquetipo de la villana helada, una figura que utiliza el frío como un arma tanto física como emocional. Al congelar todo lo que toca, convierte la vitalidad en inmovilidad, reflejando su capacidad para eliminar la vida y cualquier vestigio de calidez o amor. Este uso del invierno como símbolo opresivo también destaca la impotencia de quienes están bajo su control. La metáfora del invierno en Narnia va más allá del clima: es una manifestación de su dominio total sobre el reino, impidiendo que la naturaleza siga su curso y asfixiando cualquier posibilidad de renovación o alegría. Sin embargo, la llegada de Aslan simboliza el fin de este invierno tiránico y la restauración de la esperanza, la vida y el cambio, en un claro contraste con el mundo helado de la Reina Blanca.


El personaje de la Reina Blanca también puede relacionarse con la figura de la Reina de las Nieves en el cuento de Hans Christian Andersen. En “La Reina de las Nieves”, la antagonista también controla el invierno y secuestra al joven Kay, cuyo corazón ha sido corrompido por un trozo de espejo encantado. De manera similar, la Reina Blanca de Narnia intenta corromper a Edmund con promesas de poder y dulces, atrayéndolo a su trampa. Ambas reinas utilizan sus poderes mágicos para seducir y manipular a los personajes principales, creando un paralelismo entre sus estrategias de control. La frialdad emocional es otra característica compartida: tanto la Reina de las Nieves como la Reina Blanca muestran una falta de empatía y una crueldad que refleja su desconexión emocional con el mundo que dominan.


En resumen, la Reina Blanca de Narnia comparte con varias obras literarias y artísticas, como “El sol de invierno” de Antonio Machado, las pinturas de Waterhouse y Dulac, y el cuento de Andersen, un simbolismo común basado en el frío, el control y la desolación. El invierno que imponen estas figuras es una metáfora del poder tiránico y la ausencia de vida, pero también sugiere que, bajo esa capa de frío, hay una posibilidad latente de transformación y esperanza, como se revela en Narnia con la llegada de Aslan y el fin del invierno eterno.

AConstelación, 19ReinaBlanca, VIIIOMartínez

 

miércoles, 23 de octubre de 2024

CRelato, 19Reina Blanca, IIIMiras

 Pedaleaba con mi bicicleta entre el hielo, y Pipo, el pingüino emperador, me miraba aleteando sus alas. El viento era helado, pero seguíamos adelante hasta que Pipo se detuvo, y me dí cuenta que no había más camino.

Me bajé de la bicicleta, sintiendo cómo el frío se colaba por mis botas. Pipo se quedó mirándome fijamente, como si supiera algo que yo no sabía. Me acerqué a él, acariciando suavemente sus plumas frías, y entonces Pipo comenzó a caminar. Sus pequeñas patas dejaban huellas en la nieve, que desaparecían casi al instante, barridas por el viento.

Pipo avanzaba con determinación, y yo lo seguía, dejando la bicicleta atrás. Mis piernas temblaban por el esfuerzo, pero no quería perderle el paso. Nos metimos en una zona donde el hielo brillaba de manera distinta, más azul, más traslúcido. Parecía que caminábamos sobre un cristal que ocultaba algo bajo la superficie, como si fuera el Lago Espejo de Narnia, donde lo oculto y misterioso yace bajo el agua.

De repente, el suelo bajo mis pies empezó a crujir. Me detuve en seco, con el corazón latiendo a mil por hora, miré a Pipo, que se había detenido también. Intenté moverme con cuidado, pero otro crujido más fuerte me hizo perder el equilibrio.

La caída fue corta, pero el impacto me dejó sin aliento. Aterricé sobre una superficie blanda, nieve fresca, pero lo más sorprendente fue el entorno. Me encontraba en una cueva subterránea de hielo, iluminada por una luz suave. El aire era más cálido aquí. Miré hacia arriba buscando a Pipo. Él apareció en la entrada de la cueva, deslizándose con gracia, aleteó con fuerza y vino a mi lado. Se sacudió la nieve de las plumas y empezó a caminar hacia las profundidades de la cueva.

Al final de un túnel estrecho, llegamos a una gran sala con una enorme piedra de hielo cristalino que en el interior tenía un hombre. Un hombre congelado, con el corazón de hielo. Me acerqué, tocando con la punta de los dedos la superficie helada que protegía al hombre, y recordé la leyenda de El rey de la noche, ese ser cuya maldición de hielo lo había atrapado para siempre. El pingüino aleteó de nuevo, como si diera una respuesta silenciosa. Yo sonreí, recordando las palabras de Frodo en El Señor de los Anillos: "El viaje no acaba aquí". Con Pipo a mi lado, sabía que aún quedaban muchas aventuras por vivir.

El Lago Espejo de Narnia: Hace referencia a la serie Las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis, en la que el Lago Espejo es un lugar misterioso y mágico, evocando la sensación de lo oculto bajo la superficie que aparece en el texto.


  • Lewis, C. S. (1950-1956). The Chronicles of Narnia. HarperCollins. (Serie de libros).


El Rey de la Noche: Hace referencia a Game of Thrones, donde este personaje está relacionado con el hielo, el frío y la inmortalidad, muy similar a la imagen del hombre congelado en la cueva.


  • Martin, G. R. R. (1996-presente). A Song of Ice and Fire (Serie de libros). Bantam Books.






BBibliografia, 19Reina Blanca, IIIMiras

 Elementos literarios: 


  1. Andersen, H. C. (1845). La reina de las nieves. Dinamarca: C. A. Reitzel.

  2. Grimm, J., & Grimm, W. (1812). Blancanieves. En Cuentos de hadas (Vol. 1). Alemania: Philipp Reclam.

  3. Shakespeare, W. (1623). Macbeth. Reino Unido: Nicholas Ling.

  4. Stoker, B. (1897). Drácula. Reino Unido: Archibald Constable and Company.

  5. García Márquez, G. (1967). Cien años de soledad. Argentina: Editorial Sudamericana.

  6. Funke, C. (2003). Corazón de tinta. Alemania: Dressler.

  7. Rothfuss, P. (2007). El nombre del viento. Estados Unidos: DAW Books.

  8. Steinbeck, J. (1961). El invierno de nuestro descontento. Estados Unidos: Viking Press.

  9. Ende, M. (1979). La historia interminable. Alemania: Thienemann Verlag.

  10. Shelley, M. (1818). Frankenstein o el moderno Prometeo. Reino Unido: Lackington, Hughes, Harding, Mavor & Jones.


Elementos multimodales:


  1. Tolkien, J. R. R. (1954). El señor de los anillos: La comunidad del anillo. Reino Unido: George Allen & Unwin.

  2. Martin, G. R. R. (1996). Canción de hielo y fuego: Juego de tronos. Estados Unidos: Bantam Books.

  3. Disney (Director). (1959). La bella durmiente [Película]. Estados Unidos: Walt Disney Productions.

  4. Jackson, P. (Director). (2001). El señor de los anillos: La comunidad del anillo [Película]. Estados Unidos: New Line Cinema.

  5. Disney (Directores). (2013). Frozen [Película]. Estados Unidos: Walt Disney Animation Studios.

  6. Capcom. (1996). Resident Evil [Videojuego]. Japón: Capcom.

  7. Crystal Dynamics. (2018). Shadow of the Tomb Raider [Videojuego]. Estados Unidos: Square Enix.

  8. La Oreja de Van Gogh. (2006). Reina de hielo [Canción]. En Guapa [Álbum]. España: Sony BMG.

  9. Carroll, L. (1865). Alicia en el país de las maravillas. Reino Unido: Macmillan.

  10. Malory, T. (1485). Le Morte d'Arthur. Reino Unido: William Caxton.

AConstelación, 19Reina Blanca, IIIMiras

 


Aquí encontramos nuestra constelación con los diferentes elementos literarios y multimodales que hemos encontrado con relación a nuestro personaje: La Reina Blanca.

Para ver la presentación podéis entrar en el siguiente enlace:  https://view.genially.com/670fd0bc904d65a26aee1372/interactive-content-mapa-conceptual


AConstelación,1Annie,IBallester

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