jueves, 24 de octubre de 2024

CRelato, 19Reina Blanca, VIIIO Martínez

Un buen día, una lechuza se adentró en el mundo mágico de Narnia buscando a la Reina Blanca. Llegó hasta su posada y dejó caer de su pico una carta que decía: 

Querida Reina Blanca,

necesitamos que acudas con urgencia a Hogwarts, el colegio de magia y hechicería, están sucediendo cosas inimaginables unos años atrás, vienen tiempos oscuros y necesitamos reunir a los mejores magos y brujas de todos los tiempos y mundos.

Atentamente,

Minerva McGonagall.


En cuanto la Reina Blanca leyó la carta, se apresuró y salió de Narnia volando en su carro tirado por osos blancos hacia Hogwarts. 


Llegó dos días más tarde y allí se encontró a un gran número de magos y brujas reunidos en el Gran Comedor, entre ellos podía distinguir a la Reina Malvada, Maléfica, la Reina de la Muerte y a Morgana. 


Minerva les explicó a todos los presentes la situación actual y es que, la Bruja de Oeste, había creado un ejército y habían destruido El País de las Maravillas y ahora iban de camino a las tierras de Oz, para hacer lo mismo con ellas.  


  • Reina Minerva; ¡Hay que detenerlos! 

  • McGonagall; En efecto, señorita Ravenna. Debemos coger camino hacia las tierras de Oz y parar la destrucción de los mundos mágicos. 


En cuanto sonaron estas palabras, dragones, alfombras voladoras y escobas aparecieron por las ventanas para colocarse al lado de sus dueñas y comenzar el viaje. 

 

La Reina Blanca, que iba montada en el dragón de Maléfica, pensó en cómo podrían detener al ejército de la Bruja del Oeste. 


  • Morgana; ¿Crees que habrá alguien conocido dentro del ejército? 

  • Reina Blanca; Seguro. 


En ese mismo momento, varios Mortífagos aparecieron e intentaron atacar a Hagrid que iba subido en su moto, así que, Maléfica, lanzando destellos verdes, consiguió despistarlos.    


Un día después llegaron a Oz y, con mucho sigilo, se adentraron por el camino de baldosas amarillas. 

En el camino, había algo que llamó la atención de todos, unas flores se movían y se escuchaban llantos. Al mismo tiempo, los magos y brujas desenfundaron su varita. 


  • McGonagall; (Gritando) ¡Salga de ahí! 

  • El león cobarde; (saliendo de entre las plantas levantando las patas) No me hagáis daño, por favor. Soy el León Cobarde y vivo aquí, en Oz, pero hace unos días llegó un grupo de personas que quieren destruirlo y… ¡Dan mucho miedo!

  • Reina Blanca; Tranquilízate León, vamos a buscarlos. 


Así, el León Cobarde se unió al ejército de Minerva junto al Hombre de Hojalata y el Espantapájaros. A lo lejos se podían ver nubes negras que destruyen todo a su paso y, ahí, estaba la Bruja del Oeste junto a su ejército formado por Mortífagos, Sauron y Madre Gothel. 


  • Bruja del Oeste; Rendiros y uniros a nosotros. 

  • McGonagall; ¿Cuáles son tus planes? 

  • Madre Gothel; (entre risas) Destruir todos los mundos mágicos para crear uno que sea el más poderoso. 

  • Sauron; (apuntando con su mazo a los contrarios)Y… lo vamos a conseguir. 

  • McGonagall; (desarmando a Sauron) ¡Expelliarmus! 


Esto lo único que hizo fue enfadar al ejército de la Bruja del Oeste y comenzaron a lanzar hechizos. 

Poco a poco los Mortífagos desaparecieron, ya que, no le obedecen a la Bruja del Oeste, sino al Que No Debe Ser Nombrado.

Sauron y la Bruja del Oeste se quedaron solos porque, Madre Gothel, aunque es bien mala, no sabe hacer magia.


La Reina Blanca, junto a Maléfica y la Reina de la Muerte, convocaron un hechizo que hizo de piedra a la Bruja del Oeste. Mientras que, Minerva y la Reina Ravenna mandaron a Sauron a la prisión de Azkabán. 


Después de la batalla, se dirigieron al País de las Maravillas para arreglar todo lo ocasionado. Después de conseguirlo, el Sombrerero Loco en agradecimiento, les invitó a todos a tomar el té.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

AConstelación,1Annie,IBallester

  https://www.canva.com/design/DAG0cPMbELA/Y6cC56kOeVTmPlIUwnhCqg/edit?utm_content=DAG0cPMbELA&utm_campaign=designshare&utm_medium=l...